"Las personas con discapacidad merecemos respeto. Ya está bien de promesas y publicidad política engañosa", manifiesta el joven opositor alcalaíno.
Lázaro Díaz Valdivia es un joven alcalaíno opositor a docente que sufre una discapacidad del 89% por parálisis cerebral congénita, algo que no le impidió estudiar Administración y Gestión Pública y Derecho, además de un máster en Profesorado.
Pero por cuarto año consecutivo se presenta a las oposiciones de profesor de Enseñanza Secundaria, sin las adaptaciones que necesita para hacer el examen, porque a pesar de llevar todos estos años luchando para que la administración andaluza le conceda unas adaptaciones acordes a sus necesidades, la situación sigue igual, negándole lo que pide.
El joven residente en Ribera Alta pidió alternativas para competir en igualdad de condiciones. Por ejemplo, contar con un asistente al que trasladarle los conocimientos y así transcribirlos, o una grabadora o programa de transcripción por voz, porque su principal dificultad es afrontar el examen escrito con un ordenador portátil tecleando con un solo dedo durante nueve horas.
Sólo le dan 60 minutos adicionales por cada hora en prueba escrita y el uso de ordenador, aparte de ubicación en planta baja o uso del ascensor y aula cerca de un baño accesible para personas con movilidad reducida, con fácil acceso y salida de la misma.
Ha reclamado las adaptaciones que necesita con escritos y quejas a la Junta de Andalucía, al Gobierno central y al Defensor del Pueblo, estuvo en televisión, emisoras de radio y su reivindicación salió en medios de prensa pero a pesar de todo sigue sin conseguir su objetivo.
Para colmo, el pasado año la Junta de Andalucía publicaba una orden nueva que regula los criterios generales para la adaptación de medios y tiempos y la realización de otros ajustes razonables en los procesos selectivos para el acceso al empleo público de personas con discapacidad que no ha tenido en cuenta sus peticiones.
"Nos dejan formarnos porque tenemos derecho a una educación inclusiva; esa misma administración, luego, nos pone barreras para acceder a un empleo público", comenta el alcalaíno en un vídeo publicado en redes sociales.
"Quizás haya detrás una razón: se descubriría que muchos centros no están adaptados a las necesidades de alumnos y/o profesionales como yo. El puesto de trabajo debe adaptarse a la persona, no al revés. Si no se nos otorgan las adaptaciones que necesitamos, se conculcan nuestros derechos" añade en el vídeo.
"Por cuarto año consecutivo, en convocatoria de oposiciones a la función docente, siguen sin aplicarme las adaptaciones que necesito, y me otorga la ley. Es un derecho constitucional y supone para mí, más que un sueldo o un trabajo, significa "dignidad".
"Las personas con discapacidad merecemos respeto. Ya está bien de promesas y publicidad política engañosa." concluye Lazaro.