Bajo el lema "No a la guerra, sí al derecho internacional" una concentración organizada por distintos colectivos pidió el fin del conflicto bélico en Oriente Medio.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica Sierra Sur Jaén logró aglutinar este pasado domingo a distintas organizaciones y colectivos en una concentración contra el conflicto iniciado, sin consenso mundial, por Estados Unidos e Israel. Tuvo lugar en el recinto ferial de Alcalá la Real, cuyo nombre es "Alcalá por la Paz" y bajo un lema que decía “No a la guerra, sí al derecho internacional”.
Los organizadores además de la ARMH Sierra Sur Jaén fueron las asociaciones memorialistas de Priego de Córdoba y Jaén, la Fundación Internacional de Derechos Humanos y la Asociación Triángulo Azul.
Participaron distintas entidades y colectivos, entre ellos sindicatos y formaciones políticas de izquierdas, además de ciudadanos corrientes que se posicionaron del lado de "la paz, los derechos humanos, la justicia y la dignidad de los pueblos" y apoyaron el manifiesto conjunto que los organizadores leyeron.

Estas organizaciones fueron:
- Marea Blanca por la Sanidad Pública, de Alcalá la Real
- Asociación Álamos, de personas con discapacidad
- Iniciativa Quesadeña por Gaza
- Agrupación de Psicólogos y Profesionales para la Acción
- Visibles Jaén, asociación LGTBIQ+
- Fuerza Animal, protectora de animales
- Sintientes, ONG animalista
- Banco de Tiempo de Alcalá la Real
- Sindicato CC.OO. Jaén
- Sindicato USTEA Jaén
- Plataforma Alcalá Suma por el Bien Común
- PSOE de Alcalá la Real
- Izquierda Unida de Alcalá la Real y aldeas
- Podemos de Alcalá la Real
La guerra en Oriente Medio está afectando a miles de personas, a personas inocentes, niños incluidos, saltándose Estados Unidos e Israel las leyes de derecho internacional y en contra de muchos paises que se están viendo afectados directa o indirectamente, como es el caso de España.
Salir a la calle a protestar y decir basta a esta ofensiva bélica que nos afecta también a nosotros, en la economía con subidas en los combustibles, la electricidad, el gas, las hipotecas, los fertilizantes y hasta los alimentos, debería ser algo normal y apoyado por todos.

Sin embargo sólo un porcentaje muy bajo de la sociedad es consciente de ello y capaz de hacerlo. El resto prefiere seguir a lo suyo, con otras actividades muy respetables pero quizás menos importantes, demostrando que vivimos en un mundo hipócrita e insolidario, incluso con lo que nos afecta a nosotros mismos, sólo por tener otras ideas políticas o creencias distintas, que anteponen al sentido común y demostrando no importarles las injusticias y las personas inocentes que sufren las consecuencias.
La concentración no solucionará la escalada bélica ni la destrucción de pueblos enteros, ni el sufrimiento de la población afectada, ni cesará la vulneración del derecho internacional que Estados Unidos e Israel están ejerciendo, pero servirá para que las conciencias de muchas personas se remuevan y hará que los que la apoyaron se sientan bien consigo mismos después de alzar la voz para defender la paz en contra de una guerra "injusta y sin sentido".