Martínez Montañés fue uno de los grandes escultores del barroco español, maestro de la imaginería en madera y figura clave de la escuela sevillana
Hoy, 16 de marzo, recordamos el nacimiento del ilustre alcalaíno, Juan Martínez Montañés, ocurrido tal día como hoy en 1568.
Hijo del bordador Juan Martínez y de Marta González, fue bautizado en la parroquia de Santo Domingo de Silos. Se formó primero en Granada junto al escultor Pablo de Rojas y después se estableció en Sevilla, donde obtuvo el título de maestro escultor y se convirtió en uno de los fundadores de la escuela sevillana de imaginería.
En Sevilla alcanzó gran prestigio por la perfección de sus tallas religiosas, que hicieron que lo apodaran el “Dios de la madera” y el “Lisipo andaluz”. Trabajó sobre todo en retablos e imágenes sacras, combinando la sobriedad clásica renacentista con la expresividad del barroco. Entre sus encargos destacaron esculturas para capillas y conventos sevillanos y, ya en 1635, un busto de Felipe IV en Madrid que sirvió de modelo para una estatua ecuestre del rey.
Murió en Sevilla el 18 de junio de 1649, víctima de la gran epidemia de peste, y fue enterrado en la parroquia de la Magdalena.
En el año 2018, con motivo del 450º aniversario de su nacimiento se realizó en Alcalá la Real una exposición titulada “El dios de la madera: Juan Martínez Montañés”, una muestra monográfica que recorría su vida y obra, abordando aspectos como sus orígenes, su formación e influencias, su entorno cultural y religioso o su herencia en autores posteriores. Contó con más de 70 piezas, entre las que se incluían documentos, libros, pinturas y esculturas con más de una treintena de obras tanto del propio autor, como de escultores contemporáneos o vinculados a él.
En este vídeo podemos conocer algunas de sus obras repartidas por la ciudad de Sevilla.